Pasan las semanas, y los meses y los años,
Pero el reloj continua clavado.
Se consuelan las nubes tras su llanto.
Se desvanece el excelso brillo estelar
para dejar paso a la reina de plata
Pero el tiempo permanece congelado.
Recorro montañas, y valles y praderas
Siento suavemente el ronroneo de las olas
sobre las rocas azotadas
Pero el mundo permanece intacto.
Abro los ojos, y de nuevo los dejo caer.
Me entrego al dolor y la alegría,
que se entremezclan en los sentidos.
Pero sigue siendo hoy.
Se detiene el viento, las nubes, el sol,
se paran la respiración, los sentidos,
el mundo entero permanece inmóvil.
Cuando juntamos nuestras almas,
Cuando las unimos
en un eterno
beso.