lunes, 7 de febrero de 2011

Epífora.

Escúchalo.
Es el sonido de la desilusión
Resbalando entre las montañas,
marfiles ardiendo que son testigos
testigos del atardecer que delatan.

Siéntelo.
Como desciende milímetro a milímetro
erizando el tacto, los olores, los sabores, la vida,
que se escapa temblorosa entre los recuerdos
míseros y amargos y dolorosos y baldíos
y tuyos.

Niégalo.
Engaña a tu ser con una trampa,
esculpida entre los recortes de un pasado
hiriente y maldito
pero también nuestro.


Escóndelo.
Dibuja un pequeño gesto desesperado
que oculte las verdades que el corazón
fruto dehiscente de primavera
ya no guarda.

Acéptalo.
Entrégate a la realidad irresoluble
a largas horas de sufrimiento
dolor, angustia, opresión.

Entrégate.
A la epífora.

1 comentario:

  1. Un texto moi bonito, algo triste, pero moi ben escrito e descrito. Noraboa!
    (Podería facer un chiste friki, pero voume frenar, jajajaja)

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