Escúchalo.
Es el sonido de la desilusión
Resbalando entre las montañas,
marfiles ardiendo que son testigos
testigos del atardecer que delatan.
Siéntelo.
Como desciende milímetro a milímetro
erizando el tacto, los olores, los sabores, la vida,
que se escapa temblorosa entre los recuerdos
míseros y amargos y dolorosos y baldíos
y tuyos.
Niégalo.
Engaña a tu ser con una trampa,
esculpida entre los recortes de un pasado
hiriente y maldito
pero también nuestro.
Escóndelo.
Dibuja un pequeño gesto desesperado
que oculte las verdades que el corazón
fruto dehiscente de primavera
ya no guarda.
Acéptalo.
Entrégate a la realidad irresoluble
a largas horas de sufrimiento
dolor, angustia, opresión.
Entrégate.
A la epífora.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Un texto moi bonito, algo triste, pero moi ben escrito e descrito. Noraboa!
ResponderEliminar(Podería facer un chiste friki, pero voume frenar, jajajaja)